TCA: Mucho más que una cuestión de comida
Material producido por alumnos
de la Orientación en Comunicación
del colegio Upsala
Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) pueden afectar la relación de una persona con la comida, con su cuerpo y con la forma en que se ve a sí misma.
Muchas veces pensamos que un TCA significa solamente comer poco o preocuparse por el peso, pero es mucho más complejo. Por eso decidimos investigar sobre este tema y entrevistar a Maite Menéndez, estudiante de quinto año de Nutrición en la UCA, para conocer más sobre los TCA, las redes sociales y las señales de alerta.
Para empezar... ¿Qué son los TCA?
Los TCA son problemas que afectan la forma en que una persona se relaciona con la comida y con su cuerpo. Algunos de los más conocidos son la anorexia nerviosa, la bulimia y el trastorno por atracón.
-¿Qué es realmente un TCA y cuándo una preocupación por la alimentación se convierte en un problema?
Maite: “No es lo mismo hacer una dieta que tener un TCA. Se convierte en un problema cuando la comida, el peso o la imagen corporal ocupan un lugar excesivo en la vida y afectan el bienestar físico, emocional o social de una persona. Por ejemplo, cuando aparecen pensamientos constantes sobre la comida, culpa después de comer, miedo a ciertos alimentos o se evitan situaciones sociales por lo que se va a comer ahí.
Además, una persona puede tener un TCA aunque coma sano. Lo importante no es solamente qué come, sino cómo se relaciona con la comida”.
Las redes sociales y su influencia
Las redes como TikTok e Instagram muestran constantemente dietas, ejercicios, cambios físicos y consejos sobre alimentación. Sin embargo, muchas veces estos contenidos no son realizados por profesionales y que tengan muchas visitas no significa que sean correctos.
-¿Las redes sociales influyen en cómo los adolescentes se relacionan con la comida y su cuerpo?
Maite: “Sí. Durante la adolescencia, la imagen corporal y la aceptación social pueden tener mucho peso. Estar constantemente expuestos a cuerpos considerados perfectos puede generar comparaciones y hacer que algunas personas sientan que necesitan cambiar su cuerpo para ser aceptadas. Además, muchas imágenes tienen filtros, edición o muestran solamente una parte de la realidad”.
-¿Qué cosas que vemos en redes deberían hacernos desconfiar?
Maite: “Hay que desconfiar de quienes prometen resultados rápidos o presentan una única forma de alimentarse como válida. También de frases como este alimento es malo, eliminá las harinas, hay que dejar el azúcar o recomendaciones de ayunos, restricciones o ejercicio excesivo. Los seguidores y likes tampoco garantizan que la información sea correcta.”
No podemos saberlo sólo por la apariencia
-¿Podemos saber si alguien tiene un TCA simplemente por su apariencia?
Maite: “No. Una persona con un TCA puede tener cualquier tipo de cuerpo. Es un mito pensar que
solamente las personas muy delgadas pueden tener un trastorno alimentario. Por eso tampoco
deberíamos felicitar automáticamente a alguien por bajar de peso, porque no sabemos qué hay
detrás de ese cambio.
También es un mito que los TCA afectan solamente a las mujeres. Pueden afectar a personas de cualquier género, aunque en los hombres pueden pasar más desapercibidos”.
-¿Comer sano y hacer ejercicio siempre es saludable?
Maite: “No necesariamente. Comer nutritivamente y hacer actividad física puede ser saludable, pero deja de serlo cuando existe obsesión o una necesidad constante de control. Por ejemplo, cuando alguien siente culpa si no entrena, tiene miedo de subir de peso o hace ejercicio para compensar lo que comió. Lo mismo ocurre con contar calorías. No es necesariamente malo y puede utilizarse en algunos tratamientos o deportes, pero se vuelve un problema cuando genera obsesión, culpa o miedo a comer algo por sus calorías”.
-¿Es beneficioso eliminar el azúcar o las harinas?
Maite: “No existe una regla general que diga que hay que eliminar completamente estos alimentos. Los carbohidratos forman parte de una alimentación equilibrada. Una alimentación saludable puede incluir alimentos que disfrutamos, lo importante es que sea variada, suficiente y equilibrada”.
-¿Querer cambiar obsesivamente el cuerpo puede ser una señal?
Maite: Querer mejorar la alimentación o hacer ejercicio no significa automáticamente tener un TCA. El problema aparece cuando sentís que nunca es suficiente, pensás constantemente en tu cuerpo, evitás comer por miedo a engordar o sentís culpa por no entrenar. Estas conductas pueden ser señales de una relación poco saludable con la comida y el cuerpo y, en algunos casos, formar parte de un TCA”.
¿Cómo ayudar a un amigo?
-Si notamos conductas extrañas con la comida, ¿Cómo podemos acercarnos?
Maite: “Hay que acercarse desde la preocupación y no desde el juicio. En vez de decir tenés que comer más o controlar lo que come, podemos decir: Últimamente te noto preocupado por la comida y por tu cuerpo, ¿estás bien? Si querés hablar, estoy para escucharte.
Lo importante es escuchar, acompañar y, si es necesario, alentar a hablar con un profesional o con un adulto de confianza. La persona tiene que sentir que no está sola y que pedir ayuda no es algo que le tenga que dar vergüenza”.
Derribar los mitos también es prevenir
Los TCA no siempre se ven fácilmente, pueden afectar a cualquier género y una persona puede padecerlos incluso si come alimentos saludables o hace ejercicio. También es fundamental aprender a cuestionar lo que vemos en redes sociales. No todo consejo nutricional es verdadero. Como explica Maite, la alimentación debería ser parte de nuestra vida, no convertirse en el centro de ella. Aprender a relacionarnos mejor con la comida y con nuestro cuerpo también significa saber cuándo pedir ayuda.
N. de R.: Esta nota tiene fines puramente informativos y de concientización. No constituye un diagnóstico médico ni reemplaza la consulta con profesionales matriculados de la salud mental o la nutrición.
Si estás pasando por una situación difícil con la alimentación o conocés a alguien que necesite ayuda, no estás solo/a. Podés acercarte al Hospital SAMIC de El Calafate (Servicio de Salud Mental) o comunicarte de forma gratuita y confidencial a la Línea Nacional de Salud Mental al 0800-999-0091 (24 hs) o a la Línea 102.
imagen ilustrativa: https://defensoria.org.ar/








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